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  • Seudónimo. ¿Sí o no?

    Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto. ¿Te suena? Seguramente no. Él fue un poeta chileno considerado entre los mejores y más influyentes artistas de su siglo, pero que decidió buscar un seudónimo para despistar a su padre y poder publicar: Pablo Neruda. ¿Ahora sí?

    Vamos a echar un vistazo a las razones por las que los seudónimos pueden ser tanto una buena como una mala idea y cómo puedes crear uno que te ayude en la campaña de mercadeo de tu libro.

    ¿Por qué muchos escritores famosos escriben bajo seudónimos y por qué deberías adoptar tu propio nombre de pluma?

    Las primeras en adoptar estos nombres fueron autoras femeninas, grandes escritoras que conociendo la época en la que vivían y sabiendo las pocas posibilidades que tenían de editar sus obras con sus nombres verdaderos crearon seudónimos masculinos.

    Entonces, ¿por qué los escritores utilizan seudónimos o alias? ¿Es algo que te puede ayudar a promocionarte a ti como marca y como autor? Usar un seudónimo como autor es exactamente lo mismo que un actor usando un nombre artístico. No es un concepto nuevo y es una elección personal. De todas formas, debes asegurarte de que la razón detrás de tu decisión de escribir bajo otro nombre es sonora y no va a tener el efecto contrario en tu trabajo dañando la percepción de tus lectores.

    Vamos a ver algunas de las razones por las que habitualmente los escritores eligen su seudónimo. Empecemos con las razones incorrectas, para ver si vas por la ruta correcta desde el principio.

    Razones por las que NO adoptar un alias:

    1. Para parecer más exótico
      No intentes usar tu nombre simplemente para impresionar a tus editores y lectores. Tu escritura deberá ser lo que justifique su apreciación. Una vez que te los hayas ganado por tu destreza al escribir, tu nombre se volverá “exótico” por asociación.
    2. Si hace peligrar tu profesionalidad
      Si pretendes expresar tu artista interior a través de tu seudónimo, ten cuidado de la persona que podría ser. Quieres mantener un aura de profesionalidad. Nombres como “Estrella de Fuego” o “Divina Afrodita” corren el riesgo de disminuir tu credibilidad.
    3. Para permanecer anónimo
      Deberías estar deseando ser reconocido como la persona detrás de tu libro, aunque te expongas a polémicas o estés afrontando tabúes. No tengas miedo a las reacciones de tus lectores ya que esta es la razón principal por la que compartes tus pensamientos y opiniones a través de tus escritos.
    4. Como escudo
      Si has escrito sobre alguien que conoces o temes que tu material pueda ser calumnioso o difamatorio, es mejor que cambies las identidades de los personajes antes que tu nombre para evitar cualquier consecuencia legal. Nadie tiene por qué saber de quién estás escribiendo realmente.
    5. Para tener permiso
      Las restricciones en la escritura por género, raza, etnia o cultura ya no deben de ser un problema. Esto es especialmente cierto gracias a la ventaja de la auto-publicación.

    Construye ese seudónimo

    Ahora que ya sabes las razones por las cuales no deberías tener un seudónimo, aquí te damos algunas situaciones donde un nombre de pluma puede ser el toque perfecto para añadir ese cierto “no sé qué”.

    1. Para mantener la profesionalidad
      Tanto como tu nombre de pluma puede tener un impacto negativo en tu profesionalidad, también la puede preservar. La reputación de un profesor de universidad puede verse empañada si se descubre que ha escrito unas cuantas novelas románticas. La gente tiene ideas preconcebidas y prejuicios de quién debería escribir qué; por lo que un seudónimo puede ser útil para separar tus ambiciones literarias de tu carrera.
    2. Para traspasar géneros
      Si ya has escrito en un género y quieres ponerte el desafío de cambiar, puedes pensar en crear una nueva identidad. Esto funciona especialmente para aquellos géneros que son totalmente diferentes unos de otros; pasar de novelas de terror truculento a cuentos de hadas para niños, por ejemplo. La querida Agatha Christie es un claro ejemplo de esto: Mary Westmacott. Este fue su seudónimo cuando escribía novelas románticas; bastante alejadas de las novelas de misterio por las que es renombrada mundialmente.
    3. Para que las expectativas del género y de los lectores se unan
      ¿Has leído alguna vez Lindos paseos sobre el río de Mike Tyson o Depredador de Paris Hilton? Obviamente no.
    4. Para hacerlo más ágil
      Si tus lectores no pueden recordar o pronunciar tu nombre esto se puede convertir en una adversidad que afectará al marketing de tu libro. Si tu nombre es Margarita-Florinda Grijalbo-Arruzabaleta, deberías considerar reducirlo a algo como Marga Arru o Margarita-Florinda.
    5. Para mantener el ritmo de la producción
      Ser un escritor prolífico puede, en realidad, ir en contra de la promoción de tu libro. Si empiezas a lanzar libros a la velocidad del rayo, los lectores van a empezar a dudar del esfuerzo que estos llevan. Esta fue la verdadera razón por la que Stephen King adoptó su alias de Richard Bachman.
    6. Puntos que recordar
      Si estás considerando escribir bajo un seudónimo, recuerda los siguientes puntos para hacer que tu nombre de pluma funcione también para tu campaña promocional:
      1. Mantén la profesionalidad
      2. Hazlo amigable con el género
      3. Cercano al lector
      4. Hazlo pronunciable
      5. Hazlo único