EE. UU 1-877-407-5847 | México 01-800-288-2243 | Internacional 1-812-671-9757
  • Nuestro autor destacado del mes es…

    Enrique López Yáñez

    De cómo una vida dedicada a la ciencia puede transformarse en una nueva profesión, la escritura; de cómo un taller literario puede abrir las puertas a una pasión que creíamos olvidada y de cómo emprender nuevos retos que nos hacen crecer personal y profesionalmente, nos lo cuenta nuestro autor destacado, Enrique López Yánez.

    Disciplinas como la física y la literatura pertenecen aparentemente a mundos muy distintos. Pero Enrique López Yánez, nuestro autor destacado, es el vivo ejemplo de cómo ambas esferas pueden convivir en armonía cuando una actividad profesional como la simulación por computadora se convierte en el argumento de una novela y la pasión literaria se antepone a la propia profesión.

    El mito indisociable entre el mundo de las letras y el de las ciencias se rompe con este autor quien, pese a su formación científica, ha sacado tiempo para retomar aquella afición olvidada de su juventud, la escritura. Y no únicamente ha vuelto a coger la pluma –la computadora, en estos tiempos– sino que ha conseguido también dar a luz a dos de sus creaciones: La Pingüinita Tragaldabas y otras Historias y Entre los resquicios de un último sueño.

    Él asegura que “la dependencia profesional de manuales y libros técnicos” le hicieron olvidarse de su “vieja” idea de escribir, pero la ha retomado con tanta diligencia, que actualmente se dedica a estudiar una maestría en literatura.

    Un taller de escritura en el trabajo

    Fue hace unos ocho años cuando la eventualidad llegó a su vida en forma de un taller de escritura creativa ofrecido por la misma empresa en donde López trabaja. Su participación en el mismo le permitió recordar que de niño quería dedicarse a la escritura dándole la oportunidad de crear sus primeras historias, que posteriormente darían forma a su primer libro.

    A éste y otros cursos, como un diplomado en escritura creativa, con los que ha seguido su formación, les debe el escritor su segundo oficio. De hecho, su primera publicación es la revisión mejorada de aquellos cuentos iniciales, los cuales muestran un mundo de contrastes que exploran “diversos rincones del interior de la vida”.

    En 17 relatos breves, el autor expone con retazos de imaginación, de “fantasías, crudeza y esperanza”, cómo La noche seduce, Los sueños inquietan, La vida se hace adictiva y El adiós duele.

    Esta obra está pensada para leerse con total libertad secuencial. Los sentimientos "encerrados" en sus relatos forman unas cuantas piezas del complejo rompecabezas que es la vida, “Todas estas historias podrían acomodarse en cualquier lugar de nuestras mentes, como un sueño, una experiencia, un miedo o algo que se desee olvidar o recordar con alegría”, apunta López.

    Aunque su favorita es La breve vida, guarda un especial cariño a la primera que escribió y que da asimismo título al libro, la Pingüinita: “Me costó muchos meses darle forma, corregirla, se hizo una obsesión; es por ello que a esta historia la estimo mucho”.

    La ciencia incursiona en política

    Aunque confiesa que su primera novela, Entre los resquicios de un último sueño, fue más bien algo “accidental” porque de varios cuentos redactados vio la posibilidad de elaborar una historia más compleja, López consiguió ensamblar una trama absolutamente coherente y trabajada donde incorpora la ciencia como parte intrínseca.

    Que no se asusten los lectores de letras puras porque, tal y como reconoce nuestro autor, “la ciencia, al igual que el arte, es un mundo de creatividad constante del cuál se puede disfrutar de la misma manera”. Sin embargo, advierte, “es importante no perder de vista que la literatura, es un área del conocimiento de naturaleza diferente a la ciencia y la tecnología”.

    En esta obra, el protagonista, un científico que se dedica a aplicar la metodología de ciencias básicas a los problemas sociales, se ve involucrado en una dinámica de sucesos personales que termina por ser controlada por “la corrupción, la mala política y los intereses personales de algunos cuantos”.

    En este libro de ficción se cuestionan modelos económicos y sociales que López califica de “nuevos dogmas”; “Utilizan al Ser Humano como una pieza más de la inmensa maquinaria global de producir dinero, en vez de servirle”, añade.

    Se trata de un tema tan fértil, que el escritor trabaja ya en la segunda parte de la novela que, considera, “será lo suficientemente independiente para verse como una historia diferente”.

    La calidad artística de la obra, en manos del autor

    La voluntad de escribir la llevaba adentro. Fueron, seguramente, los diversos cursos de escritura creativa los que hicieron aflorar unas virtudes literarias inéditas antes de ser cultivadas. Éstos lo ayudaron a comprender que para escribir “es necesario abrirse, descubrir lo que se tiene adentro; voltear a nuestros sueños, a nuestros miedos, a nuestras experiencias más íntimas, a nuestros alrededores y aprender a externar lo que uno siente de todo ello”.

    Él se abrió y los conocidos, amigos y familiares que han leído sus libros se lo han agradecido con felicitaciones y comentarios positivos.

    Ahora le queda la parte más difícil del proceso, la promoción de la obra, la cual el autor ha abordado con la ayuda de los servicios de marketing de Palibrio y que a finales de este año llegará a un nuevo estadio con su participación en el principal evento literario mundial en lengua española, la Feria del Libro de Guadalajara.

    López es consciente de las implicaciones y la responsabilidad con los lectores que entrañan la autopublicación, pero le van los retos. Asume sin temor que “la calidad artística de la obra puede llegar a depender al cien por ciento del mismo autor” y esto lo motiva a seguir aprendiendo; además gusta de descubrir todo aquello que a más de uno le haría desechar la idea de publicar, “conocer el otro mundo que existe detrás de las letras: el libro en la mano, la publicidad, la distribución, la búsqueda de lectores,…”.

    Son etapas inevitables de un proceso de publicación que siempre puede ser más llevadero si se hace de la mano de profesionales editoriales como Palibrio quienes, según el autor, aportaron a su caso “rapidez de atención y un excelente trato personal”. ¡Esperamos ya las siguientes obras de este científico-escritor!